Le Palacete fue construido en el año 1922 por encargo de Sebastià Murtra, obra del arquitecto Josep Pujol i Brull

Le Palacete fue construido en el año 1922 por encargo de Sebastià Murtra, obra del arquitecto Josep Pujol i Brull. Finca entre medianeras, consta de un patio posterior al que se accede por un porche cubierto en planta baja creando un espacio de cochera pavimentado con adoquines originales, actualmente la zona de recepción. El mismo es también conocido como Palacete Murtra.

La composición de la fachada se resuelve con tres aperturas por planta. Conformadas, en planta baja, por arcos de medio punto y antepechos de balaustres de piedra artificial. El paramento de fachada se apoya sobre un zócalo de estucado que imita sillares de piedra i presenta a la altura de los arranques de los arcos una franja de motivos escultóricos florales. También las claves de los arcos están decoradas con motivos escultóricos de origen vegetal. El gran porche lateral de entrada al jardín está configurado por un arco rebajado y encontramos cerrando el porche una reja de hierro con motivos florales muy delicados que se repiten en las rejas de las ventanas de planta baja. En la planta primera el estuco es liso exceptuando las esquinas que se marcan con imitaciones de cantoneras de piedra artificial. Las tres ventanas tienen grandes vierteaguas apoyados en ménsulas y frontones decorados con motivos vegetales. De las jambas de cada ventana nacen, a la altura de los dinteles, dos pilastras. El edificio se remata con una potente cornisa sobre las cuales aparecen las pilastras y el conjunto se convierte en el remate de la terraza de la planta segunda.

Desde el espacio cubierto lateral se accede al Palacete por una escalera monumental de mármol con una barandilla con motivos escultóricos vegetales adornada por una escultura incorporada con el motivo de la cabeza de un dragón de hierro. En todo el interior del edificio encontramos elementos propios de la época, como el mosaico hidráulico con motivos florales y muy coloridos, arrimaderos cerámicos de cerámica esmaltada y carpinterías de madera con motivos florales. Desde el hall de entrada se da paso a la escalera principal del edificio, de gran belleza, decorada con yeserías, esgrafiados y con una barandilla de hierro forjado y pasamanos de madera que acaba con la escultura del dragón.